La aviación rusa bombardeó un hospital infantil en la ciudad de Mariupol

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El grave crimen de guerra fue documentado con videos, fotos y numerosos testimonios. La ciudad sufre el asedio de Rusia casi desde el inicio de la invasión, el 24 de febrero

La devastación es total en la zona del hospital pediátrico de Mariupol, blanco de las bombas aéreas de los rusos.

Ucrania denunció un gravísimo crimen de guerra de parte de Rusia: el bombardeo de un hospital infantil en la ciudad de Mariupol. Esta ciudad está bajo asedio de los rusos, y ayer fue arrasada por las bombas de la aviación de Vladimir Putin. Sus 400 mil habitantes están impedidos de evacuar. Las autoridades locales avalaron la denuncia con fotos, videos y numerosos testimonios, que a su vez fueron considerados válidos por varias agencias internacionales de noticias, como Associated Press. En Mariupol faltan el gas, la electricidad y el agua corriente desde casi el mismo inicio de la invasión rusa, el 24 de febrero pasado. Se calcula que hay unos 1.170 muertos en la ciudad por la ofensiva rusa. «Unos 300 bebés necesitan alimentos y medicinas», denunció el gobierno ucraniano sobre la crisis creada por Rusia en la ciudad, ubicada al sur del país, sobre el mar.

Las imágenes del brutal ataque a Mariupol dieron inmediatamente la vuelta al mundo, provocando indignación y condena: se ven mujeres embarazadas en estado de shock y sangrando retiradas en camillas, otras con el rostro cubierto de sangre ayudadas a salir del esqueleto del edificio por familiares y rescatistas.

«Un hospital de maternidad en el centro de la ciudad, una sala de pediatría y un departamento de medicina interna fueron destruidos durante el ataque aéreo ruso sobre Mariupol», anunció el jefe de la administración militar regional de Donetsk, Pavlo Kyrylenko. «La sala de maternidad ya no existe, muchas mujeres resultaron heridas y muertas», añadió el número dos de la policía nacional, Viacheslav Abroskin, citando testigos presenciales.

A nivel nacional, por quinto día consecutivo, volvieron a fallar la mayor parte de los «corredores humanitarios» abiertos para evacuar civiles de las ciudades sitiadas por el ejército ruso, en las que la situación humanitaria es insostenible. En este contexto, la ciudad portuaria de Mariupol, a orillas del mar de Azov y de importancia estratégica porque su control permitirá conectar por tierra Rusia con la península de Crimea, volvió a ser intensamente bombardeada, lo que hizo imposible evacuar a su población.

El municipio de Mariupol a través de Telegram aseguró que «las tropas de ocupación rusas han lanzado bombas contra un hospital infantil. La destrucción es colosal y hay personas atrapadas bajo los escombros». La agencia Associated Press publicó varias fotos del lugar, incluso de la sepultura de víctimas en una fosa común, así como de una mujer embarazada que es trasladada herida. La joven mujer mira a la cámara mientras sangra su abdomen. La fachada y la zona vecina al hospital infantil aparece como totalmente devastada por la onda expansiva de las bombas aéreas, que crearon grandes cráteres.

Los medios de comunicación ucranianos citan también las informaciones de un antiguo policía, Viacheslav Abroskin, difundidas a través de Facebook, afirmando que «resultó alcanzado el hospital de maternidad número 2 de Mariupol; testigos presenciales sostienen que la maternidad ya no existe. Hay muchas mujeres muertas y heridas».

Estas informaciones fueron ratificadas por Pavlo Kirilenko, miembro de la administración militar local. Manifestó a través de Twitter: «Rusos, no solo han cruzado la línea de lo que es aceptable en las relaciones entre Estados y pueblos sino que han cruzado la línea de lo humano».

El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, también por Twitter, se hizo eco de la tragedia de Mariúpol calificándola de «atrocidad». «Hay gente, niños, bajo los escombros. ¿Cuánto tiempo más seguirá el mundo siendo cómplice e ignorando el terror? ¡Declaren ahora mismo la exclusión aérea! ¡Detengan la matanza! Tienen el poder, pero parece que están perdiendo la humanidad», lamentó el popular presidente ucraniano, enrostrando a sus aliados occidentales.

Zelensky denunció que Mariupol, ciudad que llegó a tener 400.000 habitantes antes de la guerra de 2014, y lleva ahora nueve días bajo los bombardeos rusos, está «sin comunicaciones, electricidad, comida y agua». Se refirió también a la muerte de una niña de seis años por deshidratación al quedar atrapada por los escombros tras ser alcanzada su vivienda por las bombas. Pereció también su madre.

El ministro de Exteriores ucraniano, Dmitro Kuleba, que debe reunirse este jueves en Turquía con su homólogo ruso, Serguei Lavrov, hizo un llamamiento a Occidente para que tome medidas de fuerza «a fin de detener esta guerra bárbara contra civiles y bebés». Kuleba repitió que «Rusia está bloqueando la ayuda humanitaria y la evacuación» de civiles de Mariupol haciendo uso de «bombardeos indiscriminados». Señaló que «unos 3.000 bebés necesitan alimentos y medicinas» en la ciudad e instó a la comunidad internacional a «actuar sin pérdida de tiempo».

De acuerdo con las informaciones de la vice primera ministra ucraniana, Irina Vereshuk, en su habitual comparecencia tras negociarlo con Rusia, se abrieron seis corredores humanitarios durante doce horas: desde Energodar a Zaporiyia, en la parte sureste del país, de Sumy a Poltava, en el sector noreste, de Mariupol a Zaporiyia, también al sureste, de Volnóvaja a Pokrovsk (sureste), de Izium a Lozovaya, en el este, y desde las localidades cercanas a la capital de Vorzel, Bucha, Borodianka, Irpín y Gostómel, todas ellas severamente atacadas en los últimos días por las tropas rusas, a Kiev, en el norte.

Pero, durante la evacuación, muy cerca del corredor abierto entre Sumy y Poltava, en Ojtirka, los disparos de la aviación y la artillería rusa acabaron con la vida de una persona e hirieron al menos a catorce. La agencia ucraniana UNIAN sostiene que el ataque tuvo lugar contra un edificio de viviendas. Se registraron también bombardeos en los alrededores de Kiev, en Yitomir, Vasilkov y Vinitsia. También Járkov, la segunda ciudad de Ucrania, volvió a ser atacada. Centenares de civiles tuvieron que ser evacuados de sus casas. Severodonestk, en el este, según Serguei Gaidai, uno de los responsables municipales, 10 personas murieron en un ataque ruso contra la ciudad.

Amenazas de Moscú

Zelensky instó una vez más a Polonia a entregarles aviones, ya que la OTAN rechaza crear la zona de exclusión aérea que Kiev solicita para parar los bombardeos rusos. «Tomen una decisión lo más rápido posible», rogó por enésima vez. Pero la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajarova, advirtió que «cualquier implicación en el suministro de armas o el envío de los llamados voluntarios conllevará responsabilidad para los países involucrados». Como ya es rutina, Zajarova acusó a las tropas ucranianas de «bombardear y colocar armamentos en áreas densamente pobladas». Declaró que son los ultranacionalistas ucranianos quienes «impiden la evacuación de civiles mientras Kiev oculta esta circunstancia a la población». Pero ningún informador sobre el terreno ha podido avalar estas reiteradas versiones de Rusia, mientras que las de los ucranianos son respaldadas por numerosas evidencias, como es el caso del bombardeo del hospital infantil de Mariupol. Lacapital

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