3 de noviembre, General Voldemort

No te olvides de compartir

5
(6)

Oï peteï ñe’ẽngá he’ía “No hay vuelta que dar he’í okéa muralla ári”. Ápe roñemonguetáta mba’éicha ko ñe’ẽngá ha’e la palabra santa ñande Paraguai-pe, jahecháta mba’éicha oikó General Stroessner ha mba’é ikatú rojapó jaity haguã chupé. He, ha’é ndomanói, oikovéiti.

En “Harry Potter y el Cáliz de Fuego”, la novela de la británica J. K. Rowlling, el siniestro mago Voldemort con la ayuda de Colagusano, un traidor y antiguo amigo de los padres de Harry regresa a la vida reconstruyendo su cuerpo con los huesos del padre, el brazo del traidor y la sangre del mago adolescente. Voldemort oikóiti ha oújey Paraguai-pe, no como militar sino como empresario.

El Colagusano paraguayo en los años anteriores al derrocamiento de Fernando Lugo entregó su brazo (la Convención) juntándolo con los huesos del padre (el Partido Colorado y su Junta de Gobierno) para el resurgimiento del General Voldemort. Todo se consumó y no hicimos ni supimos hacer nada para detener eso porque simplemente las responsabilidades de llegar a fin de mes, en una economía con crecimiento para el agronegocio pero con estancamiento para la clase trabajadora (sí, en Paraguay hay una clase trabajadora), eran –y son– una prioridad hasta hoy. Cuando como sociedad nos dimos cuenta que había que combatir en el 2017 y en el 2020 contra el resurgimiento de nuestro Voldemort criado a base de militarismo, anticomunismo, nacionalismo colorado y un paradigma de libre mercado, era un poco tarde (pero no tan tarde).

Los caídos en Curuguaty, los dirigentes campesinos asesinados en la última época de este siglo, la muerte del dirigente liberal Rodrigo Quintana en el local de su partido y las causas judiciales a líderes sociales y estudiantiles producto en la represión de la protesta son la sangre para la reconstrucción del cuerpo ideológico y político del General Voldemort, que avanza a pasos seguros a retomar el sillón de López en formato del Profesor Snape, el ta’ýra del Voldemort de ésta era.

El camino de la aniquilación del Voldemort no es fácil (ojalá fuera como en el libro y la película, donde matamos a los malos y somos todos felices). La unidad para la lucha no es fácil, porque jarekó hetá Colagusano ñande apytéme ha hetavéta. El movimiento campesino, los pueblos indígenas y las colectividades de paraguayas y paraguayos migrantes no colorados son actores claves para un proyecto antidictatorial y antiautoritario.

Más allá que las necesidades y las demandas de los centros urbanos como Asunción, Ciudad del Este y Encarnación, los proyectos alternativos al coloradismo que surgen hoy en el campo donde el General era amado tienen que contemplar seriamente la necesidad de un proyecto político que haga que las familias campesinas puedan vivir dignamente en sus ciudades, sin necesidad de migrar y sobre todo: contemplando el regreso de los que se fueron de sus tierras para producir y reconstruir el país. Si ese proyecto no está, por más concertaciones y alianzas opositoras que hagamos no vamos a poder con la maquinaria de este nuevo General.

No todo es malo y apocalíptico. Este nuevo Voldemort empresario, al ser una reconstrucción del original, tiene un punto débil: ipererĩ, y él lo sabe, por eso festeja el 3 de noviembre e invoca al Voldemort original, porque sin eso solo tiene plata (y otras cosas), y a pesar de que eso pueda ser mucho, sabemos que en política no solo con plata alcanza. Si le sacás el 3 de noviembre, el coloradismo y el poder y respaldo de la A.N.R., este Voldemort es solamente un empresario.

Capaz en ésta década, o en dos años, no derroquemos a Stroessner (Marito es presidente, la mayor evidencia que vive y gobierna). Lo que sí tenemos que hacer, aprendiendo de la experiencia de las elecciones municipales en Asunción, es que para que el logo #ANRNuncaMás prenda tiene que haber una experiencia por fuera de los partidos que concentre su foco de programa de país en cuatro ejes: las y los trabajadores, las y los campesinos, los pueblos indígenas y la protección de las niñas y mujeres. El PLRA tiene que acompañar, no conducir. Las izquierdas tienen que acompañar, tampoco conducir. Las otras derechas se tienen que sacar la careta y hacer una alianza con la A.N.R., japoí legalmente del “somos distintos”, mentira, no son. Al autoritarismo solo se le puede combatir con democracia y para eso los partidos paraguayos tienen que aprender del caso chileno donde estas entidades políticas acompañan y dejan abierta la posibilidad a sectores por fuera de éstos a participar, literalmente, en la refundación de Chile, país ideológicamente parecido a Paraguay por su matriz autoritaria hasta que los sucesos de los últimos años y el fracaso de la gestión de la pandemia hizo que el modelo pinochetista, al que el nuevo Voldemort nos está llevando, colapse.

Aunque la previsión hecha por la socióloga argentina Elizabeth Jelin (2013) a partir del trabajo de Myrian González Vera (2002) terminó siendo realidad –“ese escenario de desilusiones  presentes  e  idealizaciones pasadas, existe el riesgo de que las memorias de  “los  gloriosos  días  de  antes” se  tornen  la “verdad histórica” para una parte de las nuevas generaciones” (Jelin, 2013: 150)– Las protestas de los últimos años dan cuenta de una esperanza de cambio que debe ser abonada con proyectos políticos serios que tengan base democrática, que sepan dialogar y lo más importante: que den de comer a la gente. Si no hay una idea remota de cómo llegar a cabo todo esto, y sobre todo si no hay caras nuevas para llevar a cabo estas ideas, el coloradismo y el nuevo Voldemort, con todo lo que implica, van a gobernar por cien años.

A este 3 de noviembre, que seguro va a estar plagado de mbokapú nostálgico stronista, para los que no comulgamos con el credo republicano tiene que ser un llamado a la reflexión para la acción alrededor de cómo derrotar de una vez por todas a Tembelo, sus memorias y sus secuaces.

Referencias:

Elizabeth Jelin (2013). “Fechas de la memoria social: las conmemoraciones en perspectiva comparada”. En Revista Íconos, enero-abril 2013. Pág. 141-151. https://revistas.flacsoandes.edu.ec/iconos/article/view/3130

Myrian González Vera (2002). «Fecha feliz» en Paraguay. Los festejos del 3 de noviembre, cumpleaños de Alfredo Stroessner. En Elizabeth Jelin (comp.) “Las Conmemoraciones: las disputas en las fechas ‘in-felices’”. Buenos Aires: Siglo Veintiuno Editores.

¿Qué te pareció este artículo?

¡Haz clic en una estrella para puntuar!

Promedio de puntuación 5 / 5. Votos: 6

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.


No te olvides de compartir